sábado, 22 de diciembre de 2018

Campeones del Mundo otra vez

Foto: Defensa Central

Curiosamente ha sido una final algo extraña. El Madrid pierde 3-0 o 0-3 últimamente demasiado a menudo y contra inesperados rivales. Podíamos perder esta final, como ya empatamos el año pasado contra Kashima, de una forma también bastante vergonzosa, y eso que por aquel entonces ya contábamos con "El bicho" un jugador que por cierto, no está dando mucho que hablar en su nuevo equipo. Hicimos bien en desprendernos de él, y quisimos con ello abaratar nuestros propios fichajes, pero eso simplemente no funcionó. 

La final ha sido pues, un partido con sombra  de sospecha. Demasiado extraño todo, tanto, que ni siquiera la he visto. Una denostada Copa del Mundo, ya muy infravalorada debido al bajo nivel de equipos no Europeos que llegan a ella. Ganar la Champions últimamente te garantiza dos títulos y medio: La Super Copa de Europa y la Intercontinental, que ahora tiene un nombre distinto para mayor confusión. 

El partido del Madrid estaba por tanto ensombrecido por las comparaciones y las dudas en el banquillo y en el once. Hemos visto que Bale ya está prácticamente fuera del Real Madrid, y pese a su más que evidente y lapidario registro de goles sustancialmente inferior que el de Cristiano, para mi sigue siendo un jugador con más relevancia que el portugués: Goles en 2 finales de Champions, siendo decisivo en todas ellas, incluso en la que ganamos en los penaltis. Quizá nuestra mayor suerte, nuestro mejor amigo en aquellos tiempos fue precisamente el Atlético de Madrid, que de la mano de un cobarde Simeone nos brindó las 2 Copas de Europa que sentaron a gloria divina. 

Pero vivimos una etapa loca en la cual un joven jugador de 18 años parece que atesora toda la responsabilidad. Joyas como Isco y Ausensio Asensio son jugadores que no están terminando de rendir. Tal vez se han echado a perder, y ahora sobresalen jugadores con menos calidad pero más humildes: como Llorente y como siempre el incombustible Lucas Vázquez. Este último el otro día en el Bernabéu se podía apreciar desde el campo (cerca) que le costaba respirar al final del partido y aprovechaba para tirarse al suelo a hacerse el lesionado para ganar unos segundos más de aire. Estaría bien conocer las estadísticas no solo de kilómetros recorridos por partido, sino también los kilómetros a velocidad recorridos. 

En esa ausencia de estrellas debíamos ganar a River, que hizo un esperpento mayúsculo al dejarse eliminar por el Aladin, o All-in o como se llame. En mi vida había oído hablar de dicho equipo, pero pudieron con los argentinos. El Madrid ha pasado por encima por tanto de este equipo. Y me alegro de que marcara Ramos, pero lo de señalarse el dorsal y la celebración del ya contundente de por sí 3-0, me parece un poco fuera de lugar para alguien a quién ya se le reconoce un estatus dentro del club. El capitán no necesita demostrar nada. Con todo ello no hace más que revelar síntomas de su más que evidente inseguridad, tal vez acentuada con el miedo de que se está haciendo mayor y tiene los días contados en el Real Madrid.

jueves, 6 de diciembre de 2018

El Valencia ya no es lo que era

Y el Madrid tampoco
Foto: Marca

Fui el otro día a ver el partido al campo y los primeros 20 minutos dieron la sensación de que algo había cambiado. Los jugadores del Madrid corrían en general más, y de no ser porque Marcelino suele ser un entrenador que cuida bastante la defensa, diría que era más demérito del Valencia que del Madrid. Pero no era así. Se podía ver claramente desde el campo y desde la tele que los jugadores del Madrid se ofrecían más en ataque, tal vez desde la grada se podía ver incluso mejor. Alta movilidad arriba con múltiples opciones de mano de jugadores ofreciéndose iniciar el ataque. 

Después pasaba lo de siempre, que Benzemá es muy malo y no tiene gol.  Ya son muchos los aficionados madridistas que le ven como un Media punta, y no como un delantero. Suyas fueron varias ruinas de jugadas, como nos tiene acostumbrados. Poco gol y acierto, de alguien que se presume muy malo. Pero lo demás estuvo bien: jugadores como Lucas Vázquez o Llorente, corrían y se ofrecían. Me congratula especialmente el caso de éste último: fue y ha sido uno de los perseguidos en mi blog, víctima de mis duras críticas en el pasado. Pero ahora está mejorando, o al menos está haciendo grandes partidos. Claro que si le comparamos con Ceballos, que el otro día jugó de Casemiro... poco hay que contar. Por otro lado Casemiro parece también algo cansado de ser la incansable escoba en defensa, y le he visto algo bajo en algunos partidos que ha jugado. 

Solari ha apostado por la cantera, por jugadores jóvenes, teniendo en cuenta que éstos iban a presionar y a correr más detrás del balón, y al menos contra el Valencia le salió bien. Tampoco vi muy buenas ayudas por parte del Valencia, y los primeros minutos del Madrid fueron abrumadores. Contrastan no obstante con una más bien mediocre segunda parte, donde el meta Belga demostró por qué es mejor que Keylor Navas. Gracias a él seguimos vivos, y casi gracias a él ganamos el partido. 

Si somos algo pesimistas nos daremos cuenta de que Carvajal generó muchísimo en ataque, casi al nivel de Marcelo, en un desequilibrio evidente de lo que es un equipo de futbol desequilibrado donde los laterales crean más peligro que los delanteros. El gol fue en propia puerta, y Bale recibió una injusta pitada. Si Bale fuera español, se le consentiría mucho más. Él nos dió la DécimoTercera, pero nadie se acuerda. Bale no tiene amigos en la prensa, como sí tiene Benzemá (Hermel) o Isco (Lama). Eso me sabe mal. Es una injusticia lo que se está haciendo con él. En cuanto a Finales de Champions se refiere, podríamos estar hablando de que ha aportado más al Madrid que el mismísimo Cristiano Ronaldo. Injustamente Bale no ganará el Balón de oro, como no lo ganó en su día Iniesta, e incluso Xavi o Casillas. 

Foto: Ok diario

De Isco también quería hablar, del que se especula que está gordo. Por ahí circulan unas imágenes donde se puede ver un flotador en la cintura: suficiente como para producirle una asfixia incesante tras recorrer poco más de dos kilómetros. En él me fijé especialmente y es cierto que a pesar de salir de suplente en los últimos partidos, parece que no corre tanto como antes. En este sentido publicó una foto de sus abdominales tras terminar el partido, donde los muy avispados fans no dudaron en cuestionar la fecha de la foto argumentando que no aparecía la cicatriz de la reciente operación de apendicitis. 


Por cierto, el que va de ridículo en ridículo es Vinícius. Una jugada tan sencilla como una lambreta le dejó en ridículo en medio del Bernabéu, aunque contra el Melilla, que no hace más que ensombrecer su imagen y magnificar todavía más el ridículo al tildarlo con cierto sesgo cobarde. La imagen habla por sí sola, y es tan ridícula que no puedo evitar enlazarla en mi artículo. Antes de probar estas florituras, debería asegurarse de que le salen bien. Pero podemos ver como no solo tarda en preparársela sino que además le sale mal. Al menos es atrevido, pero de momento no veo en él más que un paquete. Espero que aprenda rápido. Si Vinícius no termina siendo un gran jugador, va a ser cierto que los grandes jugadores tienen un talento innato, porque el chaval está en el mejor club para aprender y mejorar, con los mejores técnicos y se presume que con unas de las mejores instalaciones deportivas.