sábado, 3 de noviembre de 2018

Sufriendo hasta que entró Vinícius

El nuevo Robinho

En un Madrid con jugadores ya demasiado mayores, un jugador del estilo de Robinho (que no de Neymar) revoluciona el 11 y consigue aportar algo diferente: aunque solo sea por hambre, por goles o ambición. Y es que el inicio del partido no pintaba tan alegre como la gente del Bernabéu asistía al campo: Después de la goleada aun dolorosa del Barça, no me apetecía nada ni si quiera sonreír en un día en el Estadio en el que lo único que me apetecía era silbar a Benzemá, cosa que tampoco voy a poder hacer nunca porque no sé silbar. Además, la primera parte tampoco invitaba al optimismo. Lopetegui no habría sacado a Vinícius más rato de lo que lo ha sacado Solari, y muchos conocemos tal vez el hipotético resultado que habría dejado Julen, un entrenador devorado por la prensa y su salida de la selección. 

La pitada al descanso ha sido por tanto, mayúscula. Realmente ensordecedor, ha sido el hecho de encarar los aseos con los oídos pitando. Y es que tendrán que hacer ruido por los que deseamos pero no sabemos silbar. El equipo ha hecho una mejorable primera parte, y ha empezado a atacar más en serio durante la segunda. Sin embargo se ha visto a un Madrid muy lento en general, tan solo incentivado a falta de 20 minutos, por los nervios de el que se sabe perdedor. 

Solari por su lado no ha hecho ninguna revolución ni ningún cambio sustancial: ha puesto a los mismos que habría puesto Lopetegui. El problema es que Regulín o como se llame no es Marcelo, y Odriozola ha demostrado claramente que no tiene nivel para jugar en el Real Madrid. Lo que sigue es un equipo cojo, siempre con el lastre de Benzemá, que ha vuelto a fichar a su manera: a base de fallar 3 o 4 ocasiones claras de gol. Ya con el Madrid ganando, se ha marcado un buen regate ante los cansados, desfallecidos y ya sin ánimo jugadores del Valladolid: eso ha sido suficiente para llevarse una ovación y acreditarle como titular nulo de gol para los próximos 10 partidos del Madrid. Tan penoso como cierto. 

Como penoso es que Solari no haya cambiado ya a alguien en el primero tiempo, y que con todos los respetos contra un Valladolid meta a Casemiro de pivote defensivo. Si el Valladolid no ha ganado hoy ha sido por mala suerte, y porque son un equipo recién ascendido, con quizá nula calidad arriba. Han estrellado 2 largueros y han tenido opciones, y por momentos hasta han toreado al Madrid. 

No me apetece seguir escribiendo en estas condiciones, además estoy bastante más ocupado que hace unos años cuando inicié el blog. Sin embargo, hay que seguir al equipo también en los malos momentos: y este es uno de ellos. No me parecería valiente ni elegante dejarlo ahora, aunque sinceramente no me apetece escribir, y la primera lógica que debe seguir un escritor es tener ganas de hacerlo. Aun así, dejo aquí este apunte, con vistas tal vez de dejarlo cerca de un día mítico, o escribir un poquito menos. Veremos si el Madrid repunta, pero me temo una temporada complicada. Solari está tal vez a la espera de que le cambien por otro entrenador, y tal vez con ese miedo, no hace nada por sí mismo.

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