sábado, 24 de noviembre de 2018

Un equipo arruinado

El problema no es el entrenador

El problema son jugadores que están empezando a envejecer, empezando por Modric y tal vez Ramos. Pero la pasividad y nula agresividad defensiva deja retratados a ciertos jugadores como Ceballos e incluso al propio portero. Lo de Ceballos de hoy ha sido de paquete total: por mucho que no jugara en su posición, no rematar un balón a bocajarro que habría implicado evitar el 1-0, demuestra que no tiene nivel de futbolista serio. Llevamos meses sin un entrenador que planifique y presione en el terreno defensivo, y cualquier equipo con un poco de fuerza nos hace un roto. Se vió en el pasado y se está viendo ahora. Mourinho corrigió un poco ese problema, pero ahora mismo Solari ha quedado retratado como entrenador, sin cambios al descanso y sin una reacción más que la de poner un once. Para eso ya teníamos a Lopetegui. 

Pero ahora debemos de fichar y vender YA a Vinícius, ahora que todavía podemos sacar 10 o 20 millones, antes de que no lo quiera nadie. Lo contrario será resignarse a tener a un jugador que es un paquete, y que probablemente sería en sus sueños titular en cualquier equipo de tercera División. Lo que nos queda es un delantero centro peleón pero sin gol, y un Bale más perdido defendiendo, que Ramos en una discoteca dance. 

Necesitamos en invierno no menos de 11 fichajes para recomponer un poco al equipo. Podemos hacerlo vendiendo a Asensio, tal vez Isco, sin duda a Modric, Vinícius, e incluso Kroos. Varane ya tampoco sirve para central. Necesitamos mínimo a un par de centrales nuevos, dos laterales, (si se lesionan Carvajal o Marcelo no somos NADIE), Un par de medios centro, (no le ganamos la posesión ni al Eibar) un par de delanteros (no tenemos) y algún que otro medio centro defensivo para apuntalar bien al equipo. En definitiva, que podríamos haber optado por gastarnos 200 millones en 10 jugadores desconocidos este verano en vez de jugarlo todo a la carta de Neymar y tampoco podría haber salido mal: de 10 jugadores seguro que al menos uno o 2 terminan siendo buenos, como pasó por cierto con Modric. Pero no hicimos nada. El mediocre fichaje rumoreado de Ibra para invierno suena a broma de mal gusto, y ya es tarde para traer a Eden. Las cosas pintan bastante mal.

viernes, 9 de noviembre de 2018

Cuidado con Solari

¿Ya hay nuevo entrenador?

Hay que reconocer que no puedo ni debo ser tan ridículo de venirme arriba tras una goleada a un equipo Checo que muy probablemente jugaría en segunda División en España, más aun viendo los primeros 15 minutos, donde podrían haberse adelantado en el marcador en varias ocasiones, para perjuicio y agravio de un equipo Blanco que podría haber tenido que solventar una ridícula papeleta. 

Sin embargo no fueron pocas las veces que partidos con Zinedine en el banquillo blanco empezaban igual, pero los palos tiraban hacia nuestro favor, y terminábamos ganando, olvidando el sonrojo en ciertos momentos del partido. La flor que se llevó Zidane parece que se le ha pasado a Solari, y que es la que no tenía Lopetegui: entonces éramos nosotros los que nos obcecábamos involuntariamente con la noble madera blanca. 

Pero es que precisamente es el mismo equipo Checo que casi nos gana en el Bernabéu. Sin embargo Solari apostó por un once de calidad, con permiso de un Benzemá que marca un golazo inédito en el Camp Nou, pero sí contra un equpio y centrales de inferior categoría: activo suficiente para seguir siendo titular indiscutible durante los próximos 20 partidos. 

Pero el Domingo llega el Celta. Considerar al Celta, (con todos los respetos) un equipo fuerte de la Liga, es evidenciar nuestro automiedo y nuestra preservadora conciencia de equipo deshecho, que necesita urgentemente una gran noche para recuperar el colapso general del día del Camp Nou. ¿Podrá Solari hacerlo? De momento ha conseguido algo que Lopetegui no pudo hacer: que es aguantar 3 partidos seguidos sin encajar. Se ha mojado por un portero más alto y seguro por arriba, y ha prescindido de la tortuga Isco, y está dando mayor protagonismo a Bale. Solari está acertando con muchas decisiones, con permiso del pseudoNeymar Vinícius, del que aun espero mucho más.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Sufriendo hasta que entró Vinícius

El nuevo Robinho

En un Madrid con jugadores ya demasiado mayores, un jugador del estilo de Robinho (que no de Neymar) revoluciona el 11 y consigue aportar algo diferente: aunque solo sea por hambre, por goles o ambición. Y es que el inicio del partido no pintaba tan alegre como la gente del Bernabéu asistía al campo: Después de la goleada aun dolorosa del Barça, no me apetecía nada ni si quiera sonreír en un día en el Estadio en el que lo único que me apetecía era silbar a Benzemá, cosa que tampoco voy a poder hacer nunca porque no sé silbar. Además, la primera parte tampoco invitaba al optimismo. Lopetegui no habría sacado a Vinícius más rato de lo que lo ha sacado Solari, y muchos conocemos tal vez el hipotético resultado que habría dejado Julen, un entrenador devorado por la prensa y su salida de la selección. 

La pitada al descanso ha sido por tanto, mayúscula. Realmente ensordecedor, ha sido el hecho de encarar los aseos con los oídos pitando. Y es que tendrán que hacer ruido por los que deseamos pero no sabemos silbar. El equipo ha hecho una mejorable primera parte, y ha empezado a atacar más en serio durante la segunda. Sin embargo se ha visto a un Madrid muy lento en general, tan solo incentivado a falta de 20 minutos, por los nervios de el que se sabe perdedor. 

Solari por su lado no ha hecho ninguna revolución ni ningún cambio sustancial: ha puesto a los mismos que habría puesto Lopetegui. El problema es que Regulín o como se llame no es Marcelo, y Odriozola ha demostrado claramente que no tiene nivel para jugar en el Real Madrid. Lo que sigue es un equipo cojo, siempre con el lastre de Benzemá, que ha vuelto a fichar a su manera: a base de fallar 3 o 4 ocasiones claras de gol. Ya con el Madrid ganando, se ha marcado un buen regate ante los cansados, desfallecidos y ya sin ánimo jugadores del Valladolid: eso ha sido suficiente para llevarse una ovación y acreditarle como titular nulo de gol para los próximos 10 partidos del Madrid. Tan penoso como cierto. 

Como penoso es que Solari no haya cambiado ya a alguien en el primero tiempo, y que con todos los respetos contra un Valladolid meta a Casemiro de pivote defensivo. Si el Valladolid no ha ganado hoy ha sido por mala suerte, y porque son un equipo recién ascendido, con quizá nula calidad arriba. Han estrellado 2 largueros y han tenido opciones, y por momentos hasta han toreado al Madrid. 

No me apetece seguir escribiendo en estas condiciones, además estoy bastante más ocupado que hace unos años cuando inicié el blog. Sin embargo, hay que seguir al equipo también en los malos momentos: y este es uno de ellos. No me parecería valiente ni elegante dejarlo ahora, aunque sinceramente no me apetece escribir, y la primera lógica que debe seguir un escritor es tener ganas de hacerlo. Aun así, dejo aquí este apunte, con vistas tal vez de dejarlo cerca de un día mítico, o escribir un poquito menos. Veremos si el Madrid repunta, pero me temo una temporada complicada. Solari está tal vez a la espera de que le cambien por otro entrenador, y tal vez con ese miedo, no hace nada por sí mismo.