martes, 12 de mayo de 2015

El gato de Ancelotti

Foto: El Mundo

El otro día fui a echarles las sobras de una paella a los gatos del barrio. Por mi casa se pasan no menos de tres gatos, aunque hay uno que siempre acude. La mayoría vienen un día y no vuelven a asomar el morro durante días o semanas, pero hay uno rubio fiel que casi siempre está por mi casa. Lleva por ahí desde que era pequeño. No se pierde una buena comida. 

Sin embargo el otro día fui a echarles las sobras de la paella, que incluía conejo de calidad y algunas cabezas de gambas. Manjar de los Dioses para los desagradecidos felinos que esperaban pacientemente gracias a su buen olfato. Habrían 5 o 6 gatos, vamos, casi todos los del barrio menos el rubito, el que siempre está por casa. No tengo ni idea de dónde se había metido pero se perdió el festín. Me quedé apesalumbrado viendo como sus amigos se lo iban comiendo todo y no le iban a dejar nada. 

Esperé un rato pero el rubio no apareció. El gato oficial de la casa, el que siempre andaba por aquí, no aparecía. Sí apareció un par de horas más tarde. Vino con los ojos medio cerrados, supongo que se pegó una siesta y se perdió el festín. Cuando llegó, lo primero que hizo fue acudir al papel de periódico donde les había dejado las sobras al resto, que no dejaron ni un grano de arroz. El pobre gato, empezó a chupar el papel de periódico pero no pudo llevarse bocado. Me dio pena. Mucha pena. Era el gato que siempre ha estado con nosotros y por un despiste se quedó sin un buen festín. 

Supongo que es la misma pena que siente Ancelotti por Benzemá. Siempre ha estado ahí. En los buenos y malos momentos. Aunque no marcara en partidos claves. Le salvó ante el Bayern en una ocasión. Lucha todos los balones y es el único delantero fiel que ha tenido. Y dejarlo suplente le debe dar pena. Porque un entrenador se termina involucrando demasiado con sus jugadores. Igual que a mi me dio pena el gato, a Ancelotti le da pena dejar a Benzemá fuera ante la Juve. Es el partido del año, el partido de la temporada. Y aunque sabe que no debería jugar, le sabría mal no premiar al jugador con ese partido. Conoce cómo piensan los futbolistas, pues él lo ha sido. Sabe que para el gato Benzemá,  una semifinal de la Champions es un festín con gambas y caviar. Y le sabe mal no dárselo. 

Cabe mencionar que en mi caso reaccioné rápido y por suerte aun tenía algo de pienso de marca blanca guardado por casa, así que le llené un bol al pobre gato. Cuando vi cómo se comía el pienso con hambre y sin rechistar, aun me dio más pena. Animalico. Me pregunto si a Ancelotti le dará pena ver cómo nos eliminan de la Champions porque no ha podido evitar poner en el 11 a Karim Benzegato. Un delantero que marca un gol cada 10 partidos. Ese es Benzemá. Falla 4 ocasiones de gol cantadas y la quinta la mete. Pero lo peor de todo es cuando está para disparar y prefiere siempre pasar el balón a algún compañero. Debe tener complejo de inferioridad. Supongo que lo de ser un perdedor algunos lo llevan en la sangre. Aunque él tiene suerte ya que muchos afirman que no tiene ni sangre. Eso sí, para ir a 216km/h, para eso sí tiene sangre. Hay que tener "huevos" para correr tanto fuera del campo y tocárselos luego de esa manera y acojonarse en el campo. Un caso curioso y de estudio. 

El gato de Ancelotti por desgracia será titular el miércoles. Seguro. A Ancelotti le sabría mal dejarlo de suplente, aunque sabe que el Mejicano se lo merece más. No le dará pena Chicharito, como no le ha dado pena que no juegue casi nada hasta que no se ha lesionado el gato. Es una lástima porque no tengo ninguna fe en Karim, pero ojalá me calle la boca y anote tres golazos. Tres. Para no sufrir y tal. ¿Cuántos hat-tricks lleva en el Madrid? Falta un partidazo suyo, porque en CR está claro que no podemos confiar para las grandes citas. Sus regates son esperpénticos, su edad le pesa. Ya no tiene 22 años. Ya no puede. Benzemá va por el mismo camino. La suerte es que en mi opinión Pogbá no le mejora. Pero bueno, el miércoles se verá.

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